¿Caja Automática o Mecánica?

¿Caja Automática o Mecánica?

Una de las principales funciones de la caja de cambios es permitir la multiplicación de la fuerza o torque que entrega el motor de un vehículo. La caja siempre se interpondrá entre el motor, la transmisión y las ruedas. El embrague en las cajas mecánicas es el que a voluntad con nuestro pie izquierdo, nos permite separar momentáneamente el giro o la conexión que existe entre el motor y ésta, para que el giro que viene del mismo, no pase finalmente a las ruedas.

En general existen 2 tipos de cajas: las mecánicas y las automáticas, con bastantes modelos contemporáneos de ‘híbridas’ que en su base mecánica y diseño pertenecen a uno de los 2 tipos, pero pueden funcionar perfectamente de las 2 formas. En la primera nosotros al comando del control de cambios y el clutch o embrague, somos los encargados de hacer los cambios según la situación que se presente, ya sea que estemos arrancando en primera donde necesito más fuerza que velocidad, o vayamos en quinta o sexta bien impulsados, donde ya probablemente nuestro auto poca fuerza tendrá para mantenerse a la misma velocidad en ese cambio, en el momento que aparezca una pendiente. Bajar una o dos marchas será lo adecuado.

Las cajas automáticas cumplen exactamente la misma función, pero lo hacen de otra forma puesto que ya no estaremos al mando del clutch -en éstas no existe-, ni debemos estar pendientes de mover la palanca cada vez que se acelera para pasar al cambio siguiente, o por el contrario, para descender las marchas con el control a medida que vamos perdiendo velocidad, pues ella lo hace por usted (no en todos los modelos; en los más antiguos se deben bajar los cambios en los descensos).

De lo anterior deducimos porqué son éstas más confortables, en especial para las personas a las que les toca enfrentar éstas selvas de cemento, infestadas de trancones: hasta luego pedal del clutch, y movimiento continúo de la palanca de cambios.

 

Fuente: maseratigranturismo